jueves, 15 de enero de 2015

EL PESCADOR



EL PESCADOR

Y con el ocaso del sol salimos.
El mar está tranquilo,
aunque es mejor no fiarse.
!cuantas!,!cuantas veces Sr.!
Los pescadores por la naturaleza,
hemos sido engañados.
Muchas veces traicionados.

Hoy, desde este pequeño puerto,!parto!
unas gaviotas nos siguen,
y un albatroz pasa de largo.
Será de que como el viaje
es rápido, no nos saluda.No merece
la pena,ante un viaje tan corto,
aunque a su vez,se pueda tornar largo.

Y tengo el corazón  lleno de esperanza,
de poder conseguir algo.
El sustento diario de mi familia,
a los que en casa antes de partir.
!He dejado!
Me duelen los brazos,manos y dedos
de preparar y remendar redes.
Hasta tal punto que mis dedos
los tengo gastados.
Es la lucha diaria por el pan,
a cambio del pescado.

El ocaso murió,
y la luna ha nacido.
El agua de color azul,
ha cambiado al de plata.
Torres,columnas y siluetas
se reflejan sobre el agua.
!Ni que estuviéramos en palacio!,
rodeado de túnicas,coronas de flores,
vinos ,manjares y arpas.

La llegada de la madrugada,
nos dice que ha llegado la
hora de tirar"las redes de la esperanza".
--Adónde la tiro?allí,aquí?
--en qué lugar?
En que lugar del templo
he de echarlas?
Y miro a mi alrededor
y todo es igual en palacio.

El suelo que veo parece no terminar nunca.
Tiene el mismo color.
Y sobre el techo infinito cuelgan y brillan
todas las lámparas...

Ayer eché las redes aquí,
y nada cogí.
Consultarémos nuestra personal
carta naútica, de punto mayor.
Y consultó el cuarterón.
!Aquí,aquí!,frente del acantilado.
Donde los árboles se asoman.
Y algunos por la fuerza del viento
se encuentran inclinado.
También porque curioso no dejan,
de mirar aquí,abajo.Donde nosotros
nos encontramos.
Y es la pita orgullosa en el acantilado,
que orgullosa muestra su bohordo
cargado de racimos,que son violínes
de color dorado.

Y tiradas las redes, pudimos apreciar
como habiamos acertado.
Trozos de plata que sobre nuestras
redes saltan.
Hoy, hemos tenido suerte,
mañana, no sabemos si sucederá.

Y en el albor,
con la barca cargada.
Todos hemos regresado.
La luna contenta se cubre
la cara con su velo de plata.
Esperando el relevo infinito,
que ha llegado con el alba.

Y nosotros los marineros casado
con la naturaleza,
y con la que hemos dejado en casa.
A nuestro puerto regresamos,
contento con nuestra carga.

Y ya cuando la luna se vaya,
y el sol alumbre.
Comenzará la subasta bursatil
del pescado.Son las acciones
que suben y bajan.
La de los pescados de color de plata.
Y si todo sale bién,todos regresarémos
contento a casa...

Y ya estámos todos los marineros
de regreso, en nuestro hogar anhelado.
Unos con el sueldo ganado,
y otros,otros llenos de esperanzas.

No sabemos si mañana
podremos zarpar.
Porque si las agujas de los pinos silban,
el viento sopla fuerte,el templo nos muestras
sus montañas azules y verdes.
Y sus soldados vestidos de blanco
se encuentran cabreados,
mejor no salir,
mejor quedarse en casa,en el sillón sentado.
Aunque Sr,!Sr.!,-quién me ayudará
a comprar el pan que todos necesitámos...?

Versión original: El pescador
Relato: El pescador
Autor : El pensador
Relato: Dedicado al Pueblo de Barbate.

Quedan reservados los derechos de autor.//

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