Y mirandola a la cara
observó como ella estaba muy cansada.
Los ojos así lo decían,
se acercó a ella, le acarició
las mejillas
y le apretó y le dió calor
a sus gastadas y frias manos.
La miró una y otra vez
y sin quererla dejar,
acercandose muy cerca,
le dijo a la cara.
!Mamá!
mi corazón me dices,
que ya no te voy
a ver más con vida....
Versión original: El emigrante.
Poema: El emigrante
Autor :El pensador...//

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